Nueva generación de robots con un sistema de seguridad a nivel de infraestructura
Agility Robotics y FORT Robotics han firmado un acuerdo de cooperación estratégica que tiene como objetivo transformar la forma en que los robots humanoides son seguros en entornos humanos. La nueva versión del robot Digit 5 será el primer dispositivo diseñado para una cooperación segura con humanos a escala industrial. No es solo una mejora técnica, sino un cambio de enfoque hacia la seguridad, que pasa de componentes individuales a una arquitectura completa que funciona tanto en los robots como en su entorno.
La colaboración incluye tres elementos clave: un panel de seguridad (safety pendant), comunicación en el robot y una nueva interfaz externa. Este último ha sido desarrollado conjuntamente por ambas empresas y tiene como objetivo ampliar el sistema de seguridad más allá del propio dispositivo, permitiendo la integración con sistemas de protección externos en almacenes o plantas de producción. Gracias a esto, el robot puede reaccionar no solo a las señales que provienen de su interior, sino también a los datos del entorno, lo cual es crucial para un funcionamiento seguro en condiciones dinámicas.
La seguridad como base de la colaboración entre personas y máquinas
Imagen ampliadaCerrar ampliaciónImagen anteriorLa cooperación entre Agility y FORT Robotics no se limita a un componente adicional, sino que supone una transición de proveedor a socio estratégico. Hasta ahora, FORT proporcionaba principalmente paneles de seguridad, pero ahora entra en una colaboración más profunda que abarca el diseño, la ingeniería de soluciones, el cumplimiento normativo y el apoyo durante las implementaciones. Esto significa que la seguridad ya no es un elemento adicional, sino una parte integral del ciclo de vida del robot.
La premisa de que el robot puede funcionar de forma autónoma en modo normal, pero aún así tener la posibilidad de control manual a través de un panel de seguridad, garantiza la redundancia y la continuidad de la protección. En caso de configuración, mantenimiento o situaciones imprevistas, el operador puede tomar el control. Esto no solo aumenta la seguridad, sino que también genera confianza en la tecnología que va a operar cerca de las personas.
¿Por qué es importante para el futuro de la automatización?
La seguridad ya no es solo una cuestión técnica, sino un requisito indispensable para la implementación de robots humanoides en entornos donde humanos y máquinas trabajan juntos. Las versiones anteriores de Digit, incluyendo Digit 4, han superado las 65.000 horas de funcionamiento en condiciones reales, por ejemplo, en clientes como Schaeffler, GXO o Toyota Motor Manufacturing Canada. Esto proporciona una base real para evaluar la eficacia del sistema.
La nueva arquitectura de seguridad permitirá escalar las implementaciones e introducir robots en escenarios más complejos, desde la logística hasta la producción. Cuando un robot puede operar con seguridad en diferentes condiciones, su función se transforma de herramienta a socio. Esto cambia la forma en que las empresas piensan sobre la automatización: no solo en términos de eficiencia, sino también de seguridad y confianza.
¿Qué sigue siendo incierto?
Aunque la colaboración ha sido anunciada, no se han proporcionado detalles técnicos sobre la interfaz externa ni información sobre cómo se integrará exactamente con los sistemas de seguridad del almacén. Tampoco se sabe si la nueva arquitectura estará disponible para otros fabricantes de robots o si se limitará a la plataforma Agility.
Además, aunque FORT Robotics menciona una "capa de confianza" para la IA física, aún no existen datos públicos que confirmen la eficacia de esta arquitectura en condiciones reales. Todo esto sigue siendo parte de las declaraciones de las empresas, y no de hechos confirmados.
En el contexto de la creciente complejidad de los entornos industriales, donde los robots interactúan con humanos en tiempo real, la nueva arquitectura de seguridad se convierte en un elemento clave, no solo técnico, sino también organizativo. La integración con sistemas de protección externos permite crear una red de seguridad en la que el robot no opera de forma aislada, sino como parte de un ecosistema más amplio, que reacciona a las señales de los sensores, las cámaras o los sistemas de gestión de la producción. Esto abre el camino a una automatización de alto nivel de confianza, donde las personas pueden centrarse en tareas estratégicas y los robots realizan operaciones repetitivas y físicamente exigentes sin riesgo para la salud.
Aunque los datos detallados sobre el rendimiento de la nueva interfaz externa aún no están disponibles, su función para garantizar la continuidad de la seguridad durante la configuración, el mantenimiento o las averías es clave, especialmente en el caso de implementaciones a gran escala. La colaboración entre Agility y FORT Robotics puede servir como modelo para futuros estándares de seguridad en la robótica humanoide, donde no solo el dispositivo debe ser seguro, sino también su entorno.



