Disminución tras un fuerte crecimiento: 2018 como punto de inflexión.
En 2018, el Reino Unido registró la primera disminución en las instalaciones. de robots industriales en muchos años - un 3 por ciento, hasta 2306 unidades. Este evento representa un importante punto de inflexión en las tendencias de automatización nacional. En el año anterior, en 2017, el mercado fue completamente dinámico: las ventas de robots incluso aumentaron un 31 por ciento. Este aumento sugiere que las empresas británicas comenzaron a invertir más activamente en automatización después de años de estancamiento.
La disminución en 2018 no es solo una estadística, sino una señal de condiciones cambiantes del mercado. Al mismo tiempo, la Unión Europea registró un aumento en las ventas de robots del 12 por ciento, lo que muestra que el país no solo está perdiendo impulso, sino que también se está quedando atrás de sus principales socios comerciales y tecnológicos.
Densidad de robots: el Reino Unido al nivel promedio mundial.
En 2018, la densidad de robots industriales en el Reino Unido era de 85 unidades por cada 10,000 empleados, exactamente lo mismo que a nivel mundial. Esto significa que el país no supera el promedio global, pero tampoco se queda muy atrás. Sin embargo, en el contexto de los líderes industriales, este indicador es bajo: Alemania tiene 322, Japón tiene 278 e incluso Suecia (5º lugar) tiene 194 unidades por cada 10,000 empleados.
China, que ocupó el primer lugar en la clasificación de densidad de robots en 2017, ocupa hoy el puesto 21 con 97 unidades por cada 10,000 empleados, lo que demuestra que el mercado chino está creciendo rápidamente, pero también existen diferencias entre los países. En este contexto, la disminución en el Reino Unido no es solo un problema local, sino parte de una tendencia más amplia de que los países occidentales se están quedando atrás de Asia.
El Brexit y la disponibilidad de mano de obra son factores clave que limitan las inversiones.
Imagen ampliadaCerrar ampliaciónImagen anteriorSegún Mike Wilson, presidente de la British Automation and Robot Association (BARA), el Reino Unido ha estado invirtiendo en automatización a un ritmo más lento que sus competidores durante muchos años. Una de las principales razones es la dependencia prolongada de los trabajadores de Europa Central y Oriental, cuyo número está disminuyendo tras el Brexit. "La disminución de la disponibilidad de mano de obra obliga a las empresas a utilizar la mano de obra de forma eficiente y a buscar alternativas; la automatización es una solución obvia", dijo Wilson.
Aunque la fuente no confirma directamente que la caída de las ventas de robots en 2018 fuera el resultado del Brexit, el contexto sugiere que los cambios en la política migratoria pueden influir en las decisiones de inversión. La falta de nuevos trabajadores puede obligar a las empresas a elegir entre la contratación y la automatización, y en este caso, la elección aún no está clara.
Perspectiva global: cuándo la robótica se convierte en una estrategia nacional
Durante el CEO Roundtable IFR 2019, los expertos destacaron que la automatización ya no es solo una herramienta técnica, sino un elemento de la estrategia económica. El Dr. Robert Atkinson, del ITIF, afirmó: "La adopción de robots es fundamental para el crecimiento de la productividad y todas las naciones deberían desear un mayor crecimiento de la productividad". Esto significa que los países que invierten en robótica están desarrollando una ventaja competitiva.
En este contexto, la caída de las ventas de robots en el Reino Unido no es solo una estadística, sino una señal de que el país podría estar perdiendo su ventaja tecnológica. Aunque no hay datos sobre proyectos piloto o implementaciones específicas que confirmen las inversiones en robótica, la tendencia indica la necesidad de pasar de una política basada en la mano de obra a una estrategia basada en la innovación.
En el contexto de la competencia global, donde países como Alemania y Japón invierten en robótica como parte de su estrategia industrial, la caída de las ventas de robots en el Reino Unido parece no solo sintomática, sino también una advertencia. La falta de un crecimiento dinámico de las inversiones puede conducir a la pérdida de ventajas tecnológicas, especialmente en sectores que requieren alta precisión y eficiencia, como la automoción o la electrónica. Para las empresas británicas que antes dependían de la mano de obra barata de Europa Central y Oriental, la automatización se está convirtiendo no solo en una opción, sino en una necesidad, pero las decisiones de inversión se ven retrasadas por la incertidumbre política y económica causada por el Brexit.
Esto significa que el país podría estar perdiendo no solo competitividad en la producción, sino también atractivo para los inversores tecnológicos, que buscan mercados estables con una sólida base de automatización. A largo plazo, sin pasar a una estrategia basada en la innovación, el Reino Unido corre el riesgo de quedarse atrás con respecto a los países que consideran la robótica como un pilar del futuro económico.



