EE. UU.: líderes en automatización industrial
En 2023, el mercado de robots industriales en Estados Unidos registró un crecimiento significativo: el número de unidades instaladas alcanzó las 44.303, lo que representa un aumento del 12% con respecto al año anterior. No solo es una cifra récord, sino también una confirmación de la tendencia a largo plazo en la inversión en automatización. Los datos son preliminares y se basan en el informe de la Federación Internacional de Robótica (IFR), que destaca que EE. UU. tiene una de las industrias más avanzadas del mundo.
La importancia de este crecimiento no se limita al número: es una señal para toda la economía. La automatización permite a las empresas mejorar su eficiencia, reducir costes y aumentar su flexibilidad en la producción. En el contexto de los cambios globales, como la transición a la energía limpia o la crisis de la mano de obra, la inversión en robótica se está convirtiendo no solo en algo beneficioso, sino también en una necesidad.
La automoción y la electrónica como principales motores de la automatización
En el sector de la automoción estadounidense, se registró un número récord de instalaciones: 14.678 robots en 2023. Esto supone un aumento del 1% con respecto al año anterior, pero sobre todo, es una nueva etapa de un crecimiento a largo plazo. En 2022 las instalaciones aumentaron incluso un 47%, lo que demuestra que las inversiones son sostenibles y están dirigidas a nuevos objetivos: la producción de vehículos eléctricos y la compensación de la falta de mano de obra en las plantas.
El segundo mayor inversor es el sector eléctrico y electrónico, cuyas instalaciones aumentaron un 37% hasta alcanzar las 5.120 unidades. Esto se acerca al nivel de 2018, antes de la pandemia. Este crecimiento se debe a la necesidad de fortalecer las cadenas de suministro locales y apoyar la transición energética. Ambos sectores representan juntos una parte importante del mercado de robots industriales en EE. UU.
Inversiones en países vecinos: Canadá y México
Imagen ampliadaCerrar ampliaciónImagen anteriorEl crecimiento de la automatización no se limita a EE. UU. En Canadá, el número de robots instalados aumentó un 43%, hasta alcanzar las 4.616 unidades, siendo el sector de la automoción responsable del 55% de todas las instalaciones. El mayor crecimiento en este segmento fue del 99%: se instalaron 2.549 robots, lo que supone el máximo histórico del país.
En México, la situación es diferente: el número de instalaciones se mantuvo casi sin cambios, con 5.868 unidades. Sin embargo, el sector de la automoción sigue siendo dominante, representando el 69% del mercado. Cabe destacar que las ventas a este sector alcanzaron las 4.068 unidades, lo que supone el tercer mejor resultado desde el máximo histórico de 2017. Esto sugiere estabilidad e inversiones a largo plazo.
¿Qué significa esto para el futuro de la producción?
El aumento de la inversión en robótica no es casualidad. Es una respuesta a los desafíos reales: la falta de mano de obra, la presión del tiempo, la necesidad de una producción sostenible y los cambios climáticos globales. En el futuro, se espera que estas tendencias se intensifiquen, especialmente en los sectores relacionados con la energía limpia y las nuevas tecnologías.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que los datos son preliminares. Los resultados completos de World Robotics 2024 se publicarán el 24 de septiembre de 2024. Hasta entonces, no se puede hablar aún de una verificación completa de las tendencias. También es importante señalar que el aumento de las instalaciones no significa automáticamente un mayor número de robots en cada fábrica; podría ser el resultado de la modernización de las líneas existentes o de la migración de la producción.
Cabe destacar que el aumento de la inversión en robótica no es solo el resultado del progreso tecnológico, sino también una respuesta a los cambios estructurales en la economía. La escasez de mano de obra, especialmente en los sectores que requieren precisión y continuidad en la producción, obliga a las empresas a buscar soluciones alternativas. La automatización permite no solo mantener el nivel de producción, sino también reducir los errores humanos, mejorar la calidad e implementar más rápidamente nuevos modelos de producción. En el contexto de la transición hacia una economía baja en carbono, los robots son clave para optimizar el consumo de energía y materiales, lo que aumenta el atractivo de la producción local frente a las cadenas de suministro globales.
Aunque los datos son preliminares, su coherencia con las tendencias a largo plazo -como el desarrollo de la electromovilidad o la disminución de la mano de obra- sugiere que la inversión en robótica en EE. UU. no es un fenómeno temporal, sino un pilar fundamental para la futura competitividad de la industria estadounidense. El aumento del 12% en las instalaciones no es solo una cifra; es una señal de una profunda transformación estructural que dará forma a la producción en los próximos años.



